Solucionar un bloqueo puede ayudar a un jugador hoy. Construir su arquitectura interna le prepara para afrontar los problemas que encontrará durante toda su carrera.
Cuando un jugador llega al mental coaching, normalmente lo hace porque existe un problema concreto. Se bloquea en competición, pierde la confianza, tiene miedo a fallar, no consigue cerrar los partidos, se enfada después de los errores o juega a un nivel muy inferior al que muestra durante los entrenamientos.
Es lógico que la primera expectativa sea solucionar ese problema. Queremos que deje de bloquearse, que vuelva a confiar, que gestione mejor sus emociones y, por supuesto, que vuelva a competir y obtener resultados. Yo también quiero conseguir todo eso.
Pero mi trabajo no termina cuando desaparece el problema. Porque después de muchos años trabajando con jugadores de competición he aprendido a diferenciar dos cosas que pueden parecer similares, pero que para mí son profundamente distintas: solucionar un problema y transformar a un jugador.
👉 Sigue leyendo… porque solucionar aquello que hoy limita a un jugador no significa necesariamente haber construido al competidor que necesitará ser mañana.