¿Intentas dejar de pensar durante un partido y sientes que tu cabeza va todavía más rápido?
Quizá el problema no sea que piensas demasiado. Quizá el verdadero problema sea que, cuando más importa, acabas creyendo todo lo que tu cabeza te dice.
Hay una pregunta que escucho una y otra vez de jugadores de todos los niveles:
«Maite, ¿cómo puedo dejar de pensar en pista?»
La mayoría busca una técnica para apagar la mente, eliminar los nervios o dejar la cabeza en blanco antes de competir. Sin embargo, intentar luchar contra tus pensamientos puede acabar alimentando precisamente el problema que quieres resolver.
Sigue leyendo para descubrir por qué tu cabeza puede hacerte perder… y cómo dejar de darle el control cuando más importa.