El trabajo mental no ocurre aislado: para que un proceso funcione necesitamos comprender qué condiciones rodean al jugador y qué necesita construir para sostener aquello que quiere conseguir
Cuando una familia decide trabajar la parte mental de un jugador, normalmente existe una razón. Quizá el jugador no compite como entrena, se bloquea cuando tiene que cerrar los partidos, pierde la confianza después de varios errores o la presión del ranking empieza a pesar demasiado. O quizá los padres simplemente entienden que, si su hijo quiere avanzar en el tenis de competición, su desarrollo mental y emocional tiene que crecer al mismo ritmo que su tenis.
👉 Sigue leyendo… porque querer empezar un proceso no es suficiente. Antes necesitamos saber qué condiciones existen realmente alrededor del jugador y cuáles tendremos que construir para que ese proceso pueda funcionar.