Cuando el miedo a presionar convierte a los padres en espectadores del proyecto deportivo de sus hijos
Hay una frase que escucho con enorme frecuencia cuando hablo con padres de jóvenes tenistas: «Yo sé que necesita trabajar esta parte, pero no quiero presionarle ni obligarle.» La intención suele ser buena. Quieren respetar a sus hijos, que el tenis siga siendo su sueño y no convertirse en padres que controlan cada entrenamiento, partido, resultado o decisión.
👉 Sigue leyendo… porque entre controlar y liderar existe una diferencia enorme. Y, en ocasiones, por miedo a hacer lo primero, los padres dejan también de hacer lo segundo.