Cuando intentas jugar perfecto, la presión puede llevar tu atención justo donde menos la necesitas
Hay jugadores que entrenan a un nivel muy alto y, sin embargo, cuando llega la competición sienten que algo cambia. El tenis está ahí, las horas de entrenamiento también, pero el rendimiento no aparece de la misma manera. Esa diferencia entre lo que eres capaz de hacer entrenando y lo que consigues hacer cuando el resultado importa puede convertirse en una enorme fuente de presión.
Sigue leyendo para descubrir por qué intentar controlar demasiado tu rendimiento puede hacer que dejes de atender precisamente a lo que el partido te está pidiendo.
Es una pregunta que aparece una y otra vez en mis sesiones de coaching y que recientemente volvió a plantearme una jugadora profesional: ¿qué puedo hacer para competir como entreno? Al profundizar en lo que estaba ocurriendo aparecieron preocupaciones que encuentro también en otros jugadores: la necesidad de hacerlo bien, el miedo a equivocarse y esa sensación de tener que encontrar rápidamente la respuesta correcta cuando el partido empieza a complicarse. Cuanto más necesitas demostrar en competición todo lo que sabes hacer, más tensión puedes estar introduciendo en tu propio juego.
Un partido no permanece quieto. Las circunstancias cambian, el rival cambia y lo que funcionaba hace unos minutos puede dejar de funcionar después. Incluso puedes comenzar jugando a un gran nivel y encontrarte poco después ante un problema que todavía no sabes resolver. Competir te obliga constantemente a observar, interpretar y adaptarte.
Sin embargo, cuando tu cabeza está demasiado ocupada con la necesidad de jugar bien, cometer pocos errores o conseguir el resultado que esperas, puede suceder algo decisivo: dejas de prestar suficiente atención a lo que está ocurriendo realmente en pista. Y a esa presión se suma otra percepción muy habitual: sentir que tienes que encontrar la solución ahora, antes de que sea demasiado tarde.
En el vídeo te explico la conversación que tuve con esta jugadora, cómo trabajamos esa presión y qué cambió cuando empezamos a mirar el problema desde otro lugar.
Si entrenas a un nivel y compites a otro, quizá la pregunta no sea únicamente cómo conseguir jugar igual de bien cuando llega el partido.
👉 Mira el vídeo completo, porque puede que lo que necesites cambiar empiece precisamente por cuestionarte qué estás intentando conseguir cuando sales a competir.
Leave a Reply