El reproche te ancla al pasado
Hay algo que ocurre constantemente en una pista de tenis. Fallamos una bola, tomamos una mala decisión, perdemos una oportunidad o nos equivocamos en un punto importante. Y aunque el punto ya ha terminado, nosotros seguimos allí.
👉 Sigue leyendo… porque el problema no siempre está en el error que acabas de cometer, sino en cuánta atención y energía continúas entregándole cuando ya no puedes cambiarlo.
Seguimos pensando en lo que deberíamos haber hecho, en la bola que no tendríamos que haber fallado, en la decisión equivocada, en ese «¿cómo he podido hacer esto?».
Y entonces aparece el reproche.
Pero hay una pregunta mucho más importante: ¿dónde está tu energía en ese momento?
Donde está tu atención, está tu energía
Durante mi entrevista en El Raquetazo, hice una demostración práctica con Roberto Carretero para explicar precisamente esto.
Nos colocamos frente a frente, con las manos apoyadas el uno contra el otro. Mientras yo empujo hacia él, mi atención, mi energía y mi foco están completamente dirigidos hacia aquello que tengo delante.
Eso es exactamente lo que ocurre con el reproche. Cuando permaneces reprochándote algo que ya ocurrió, sigues entregándole energía a un pasado que ya no puedes modificar.
Y mientras estás mirando hacia atrás, ocurre algo todavía más importante: dejas de ver las posibilidades que tienes delante.
El problema no es haber cometido el error
El error forma parte de la competición. El problema aparece cuando el jugador continúa compitiendo mentalmente contra algo que ya pasó.
Su cuerpo puede estar preparado para jugar el siguiente punto, pero su atención continúa en el anterior. Y en competición, donde está tu atención, está tu energía.
Por eso gestionar un error no significa decirte rápidamente «no pasa nada». Tampoco significa intentar olvidar lo ocurrido.
Significa ser capaz de extraer la información que necesitas y volver a colocar tu energía donde todavía puedes actuar: en el presente y en las posibilidades que tienes delante.
¿Cuánta energía estás entregando a lo que ya no puedes cambiar?
Esta pregunta no sirve únicamente para los jugadores. También sirve para padres y entrenadores.
Cuando después de un partido seguimos insistiendo una y otra vez en lo que el jugador hizo mal, podemos creer que estamos ayudándole a aprender. Pero conviene preguntarnos: ¿estamos ayudándole a obtener información o estamos manteniendo su atención anclada en el pasado?
No es lo mismo analizar que reprochar.
El análisis abre posibilidades. El reproche mantiene la energía atrapada en lo que ya ocurrió.
Y esa diferencia puede cambiar completamente la manera en la que un jugador aprende, evoluciona y vuelve a competir.
Una de las demostraciones de mi entrevista en El Raquetazo
Esta es una de las demostraciones prácticas que compartí durante mi entrevista en El Raquetazo, junto a José Antonio Mielgo y Roberto Carretero.
Durante más de una hora hablamos de arquitectura interna, identidad competitiva, niveles evolutivos, presión, error y de todo aquello que ocurre dentro del jugador y que muchas veces no podemos observar desde fuera.
🎥 Puedes ver aquí la entrevista completa:
Ver la entrevista completa en YouTube
Y te dejo una pregunta para la próxima vez que aparezca un error en pista:
¿Dónde quieres poner tu energía: en lo que ya pasó o en lo que todavía puedes hacer?
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