Querer un gran objetivo no significa estar dispuesto a aceptar las condiciones que ese objetivo exige
Hay jugadores que quieren muchísimo. Quieren ganar, subir de ranking, jugar torneos internacionales, conseguir una beca universitaria o llegar al tenis profesional. Entrenan muchas horas, hacen preparación física, cuidan su técnica y aparentemente están comprometidos con sus objetivos.
👉 Sigue leyendo… porque quizá el verdadero límite no esté en cuánto quiere un jugador conseguir su objetivo, sino en qué ocurre cuando las condiciones necesarias para conseguirlo dejan de coincidir con lo que quiere, le gusta o le resulta cómodo.