El problema no es tu tenis. Es lo que ocurre dentro de ti cuando el partido empieza a importar
Tu nivel real no se esconde. Se ve en pista.
Y aparece justo en ese momento en el que entrenas bien, sientes que tienes tenis… pero entras a competir y algo cambia.
Te transformas.
Y empiezas a jugar muy por debajo de tu nivel.
No es casualidad.
Sigue leyendo para entender qué está pasando realmente cuando el partido aprieta.