Muchas familias esperan determinadas señales antes de invertir en el desarrollo de sus hijos. El problema es que, a veces, esas señales solo pueden aparecer después de haber construido los recursos necesarios para producirlas.
La inmensa mayoría de los padres con los que trabajo quieren lo mejor para sus hijos. Quieren que sean felices, tener una buena relación con ellos, que aprovechen sus oportunidades y desarrollen su potencial. Y, cuando su hijo tiene el sueño de llegar lejos en el tenis, quieren darle la posibilidad de descubrir hasta dónde puede llegar.
👉 Sigue leyendo… porque, con la mejor intención, muchas familias esperan precisamente aquello que todavía tienen que ayudar a construir. Y mientras esperan, el desarrollo del jugador continúa.