Cuando el miedo a fallar cambia la forma en la que un jugador compite
Hay momentos en la carrera de un jugador en los que algo cambia de forma silenciosa. No se aprecia en la técnica ni en el entrenamiento, pero aparece con claridad en la competición. El jugador deja de competir para ganar y empieza a competir para no perder. No es falta de talento ni de compromiso. Es, casi siempre, una forma de protección frente al miedo al fracaso.
Sigue leyendo para descubrir qué estaba ocurriendo realmente.