El nivel no está en la perfección, está en la capacidad de sostenerte cuando deja de serlo
Hace unos años me compré unos zapatos rojos de Carolina Herrera. Para mí no eran solo unos zapatos, eran un símbolo. Representaban una subida de nivel, una forma de entrar en otro contexto, en otra versión de mí más segura, más elegante y más presente. No era el objeto en sí, era lo que significaba.
👉 Sigue leyendo para entender por qué el problema no es fallar… sino dejar de sostener el nivel cuando deja de ser perfecto