Cuando el entorno condiciona más que la capacidad del propio jugador
Hay jugadores que tienen talento, sensibilidad y una capacidad poco común para entender lo que ocurre dentro de ellos. Jugadores que escuchan, preguntan, integran y avanzan. Desde fuera, todo indica que tienen el potencial necesario para dar el siguiente paso. Sin embargo, en determinados momentos, su evolución se detiene.
No por falta de capacidad.
Sino por algo mucho menos visible.
Sigue leyendo para descubrir qué estaba ocurriendo realmente.