Ganar partidos, mejorar el ranking y conseguir resultados no significa necesariamente que el jugador haya desarrollado la estructura mental y emocional que necesitará para sostener el siguiente nivel competitivo.
Zverev ya gana Grand Slams. Ha evolucionado y ha demostrado que puede conseguir resultados que durante años parecían estar fuera de su alcance. Y, sin embargo, cuando delante aparecen jugadores como Djokovic, Sinner o Alcaraz, todavía podemos observar que existe otro escalón. Su evolución nos permite comprender algo que también ocurre constantemente en el tenis juvenil: un jugador puede estar ganando y, aun así, haber llegado al límite de su estructura competitiva actual.
👉 Sigue leyendo… porque aquello que ha permitido a tu hijo ganar hasta ahora puede no ser suficiente para sostener las exigencias del siguiente nivel. Y seguir entrenando más no siempre significa estar trabajando lo que realmente necesita desarrollar.
Ganar no significa haber terminado de evolucionar
Esto es algo que veo constantemente en jugadores jóvenes. Mejoran, ganan partidos, suben de ranking e incluso empiezan a conseguir resultados que antes parecían imposibles.
Y los padres piensan: «Ya está. Ahora solo necesita seguir entrenando».
Pero no siempre es así.
Porque cada nuevo nivel competitivo exige una estructura mental y emocional diferente. Lo que te permitió llegar hasta aquí puede no ser suficiente para llevarte hasta allí.
El jugador puede haber desarrollado las capacidades necesarias para competir y ganar en su nivel actual, pero eso no significa que ya esté preparado para sostener mental y emocionalmente las exigencias que encontrará cuando avance.
Los resultados pueden estar mejorando mientras su estructura interna se acerca a un nuevo límite.
Zverev y el siguiente nivel de su evolución competitiva
En mi Escala Evolutiva, Zverev está mucho más instalado en el Nivel 4 —Proceso— y empieza a entrar en estructuras del Nivel 5 —Identidad y Propósito—.
Ha evolucionado y ha conseguido resultados que antes no lograba. Pero para competir de manera estable contra las arquitecturas competitivas más evolucionadas necesita seguir creciendo.
Y con los jugadores jóvenes ocurre exactamente lo mismo.
No se trata de que aquello que han desarrollado hasta ahora deje de tener valor. Al contrario, les ha permitido llegar al punto en el que se encuentran.
La cuestión es que cada nuevo escalón competitivo puede exigir capacidades internas que todavía necesitan desarrollar.
Por eso, ganar no significa necesariamente que el proceso de evolución mental, emocional y competitiva haya terminado.
El problema no siempre es la falta de confianza
Cuando un jugador empieza a encontrar dificultades para sostener su rendimiento, solemos buscar explicaciones en aquello que observamos durante los partidos.
Pensamos que le falta confianza, que necesita concentrarse más o que debería aprender a controlar mejor los nervios.
Pero no siempre es así.
Muchas veces esos comportamientos son solamente los síntomas de algo más profundo.
La verdadera pregunta es:
¿Desde qué estructura mental, emocional y competitiva está jugando tu hijo/a actualmente?
Porque si no identificamos dónde está el límite de su estructura actual, podemos pasar meses intentando corregir comportamientos sin trabajar la raíz que los está generando.
Y mientras tanto, el jugador puede continuar entrenando, compitiendo e incluso ganando partidos sin desarrollar aquello que necesitará para sostener el siguiente nivel.
Lo que te ha permitido llegar hasta aquí puede no ser suficiente para llevarte más lejos
Este es uno de los aspectos más importantes del desarrollo mental de un jugador.
No basta con observar si está ganando o perdiendo. Necesitamos comprender qué estructura interna está sosteniendo esos resultados y qué ocurre cuando la competición empieza a exigirle algo diferente.
Porque un jugador puede estar evolucionando técnicamente, mejorando físicamente y obteniendo mejores resultados, mientras su capacidad mental y emocional para sostener esas nuevas exigencias necesita seguir desarrollándose.
Y ahí es donde el trabajo mental no debería limitarse a corregir aquello que aparece cuando surge un problema.
Necesitamos identificar qué estructura interna necesita desarrollar el jugador para poder sostener el nivel al que quiere llegar.
¿En qué nivel de desarrollo mental y competitivo se encuentra tu hijo?
Por eso, antes de empezar cualquier proceso conmigo, realizo una sesión gratuita de valoración personal.
En esa conversación analizamos qué está ocurriendo actualmente, qué patrones se están repitiendo y si realmente existe una necesidad de trabajo mental y emocional más profundo.
No se trata únicamente de observar los resultados del jugador, sino de comprender qué puede estar limitando su evolución y qué necesita desarrollar para seguir avanzando.
Si tienes un hijo o hija que compite en tenis y sientes que su nivel de juego está creciendo más rápido que su capacidad para sostener mental y emocionalmente lo que la competición le exige, puedes solicitar vuestra sesión gratuita de valoración personal.
👉 Solicita aquí vuestra sesión gratuita de valoración personal:
https://flowandgrowtenis.com/mental-coach/
Porque no se trata solamente de conseguir que juegue mejor.
Se trata de construir al jugador capaz de sostener el nivel al que quiere llegar.
Prof. Dra. Maite Iriarte Rego
Psicóloga del Deporte · Mental Coach de tenis
CEO de flowandgrow Mental-Coaching S.L. 💙
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