El problema no es lo que sienten… sino que no saben sostenerlo cuando compiten
Hay jugadoras que entrenan bien, que se esfuerzan, que quieren competir y mejorar. Sin embargo, cuando llega el momento de competir, algo no termina de encajar. Pierden partidos que podrían ganar, se hunden después de un error, lloran con facilidad y repiten el mismo patrón una y otra vez sin entender qué está ocurriendo.
Sigue leyendo para descubrir qué estaba ocurriendo realmente.