“Yo también trabajo eso”
Esto es algo que escucho constantemente:
“Yo también trabajo eso.”
Sigue leyendo para entender por qué no es lo mismo trabajar la mentalidad… que cambiar desde dónde compite un jugador
En el tenis, el desarrollo del jugador se ha centrado históricamente en cuatro áreas: técnica, táctica, físico y mentalidad. Los jugadores entrenan horas, mejoran su físico y trabajan su mente. Y, sin embargo, muchos jugadores se estancan.
👉 Sigue leyendo si quieres entender por qué jugadores con talento, trabajo y equipo no logran dar el salto que su tenis parece indicar.
Hace unos años me compré unos zapatos rojos de Carolina Herrera. Para mí no eran solo unos zapatos, eran un símbolo. Representaban una subida de nivel, una forma de entrar en otro contexto, en otra versión de mí más segura, más elegante y más presente. No era el objeto en sí, era lo que significaba.
👉 Sigue leyendo para entender por qué el problema no es fallar… sino dejar de sostener el nivel cuando deja de ser perfecto
Hay momentos en competición en los que no pierdes por tu tenis.
Pierdes porque tu mente empieza a jugar en tu contra.
Errores que se repiten.
Decisiones que llegan tarde.
Sensación de que “te vas” del partido sin saber exactamente por qué.
Sigue leyendo si alguna vez has sentido que tu cabeza te bloquea justo cuando más necesitas rendir.
Uno de mis seguidores dejó este comentario en uno de mis reels:
“Durante la resolución del punto, ¿cómo debe ser el diálogo interno? ¿Cuál es el foco?”
Sigue leyendo para entender por qué durante el punto no piensas… respondes desde lo que eres
En el tenis se habla constantemente de “mentalidad”. Pero muchas veces lo que se trabaja como mentalidad son solo herramientas.
Sigue leyendo para entender por qué las herramientas mentales no cambian por sí solas la forma de competir de un jugador.